Hablar con Hache

Willy Wonka and the Tesla factory

El pasado cinco de junio, dos astronautas estadounidenses se embarcaron en una misión con destino a la Estación Espacial Internacional (ISS). Dicha misión tenía como objetivo probar el funcionamiento de una nueva nave y estaba programada para una duración de escasos días. Sin embargo, la realidad es que hace más de tres meses que Barry Wilmore y Sunita Williams siguen varados en el espacio sin noticias de un regreso a corto plazo. 

Desgraciadamente, poco antes de llegar a la estación internacional surgieron problemas relacionados con fugas en el sistema de propulsión y, aunque la nave consiguió regresar a la tierra sin tripulación, La NASA  está ahora considerando las diferentes alternativas para traerlos de vuelta a la tierra y la posibilidad que parece más plausible es un viaje que tendrá lugar en febrero del próximo año en una nave Crew Dragon de SpaceX. 

Tengo entendido que además de contar con las comodidades necesarias para vivir allí por este periodo largo de tiempo, Barry y Sunita cuentan también con la posibilidad de contactar a sus familias por videoconferencia, gracias a la conexión a internet espacial, aunque de manera limitada. Si me permites, y para darle a este post algo de sabor, imaginemos por un momento que estos astronautas estuvieran aislados de nuestra realidad al más estilo Bill Pullman en la película Mientras dormías con la joven Sandra Bullok o el apuesto capitán Mel Gibson en Forever Young.

¿Imaginas qué caras pondrían Barry y Sunita al encontrarse en su mesa unos recortes de prensa o unos reels con la cara de Donald Trump con oreja izquierda ensangrentada mientras levanta su puño al aire y grita “lucha, lucha, lucha” (no me he repuesto de este momento); el debate entre el abuelito Joe y su bully dorado; la consecuente y necesaria renuncia del primero y la subida de la desconocida Kamala, o la inesperada presencia del dueño de SpaceX en el panorama político estadounidense?  Quizá esto sea para ellos menos impactante que descubrir que Sandra Bullock no va a ser tu prometida o que la mujer de tu vida, cansada de esperarte, se terminó casando con otro hombre después de 40 años. 

En cualquier caso, la sorpresa de estos astronautas no va a quedar aquí  ya que la nave que les va a traer de vuelta pertenece a la empresa del gran Willy Wonka, el por todos conocido Sr. Tesla quién, según parece, está tonteando con la idea de entrar en el gabinete de Trump después de que éste le ofreciera públicamente que liderara una comisión para mejorar la eficiencia del gobierno.

Por muy extraño que se nos haga el espacio y la idea de imaginar a los astronautas a la deriva, no creo que este universo paralelo de Elon Musk y Donald Trump sea menos inquietante. Musk, además de construir naves espaciales y  rescatar a los pobres Barry Wilmore y Sunita Williams, se dedica a tuitear mensajes de apoyo a Donald Trump confundiendo a la población, facilitando bulos y llamando a la polarización.

No hace mucho tiempo apareció en la red una imagen de la candidata a la presidencia vestida de rojo con la hoz y el martillo como símbolo de la amenaza comunista. Y como éste, son decenas los mensajes que se difunden en la red a diario difamando a ella y a su partido. El pasado martes, por ejemplo, y coincidiendo con el debate presidencial, Musk reaccionó al apoyo que la cantante e ídolo estadounidense Taylor Swift ofreció públicamente a Kamala Harris con un misógino comentario sobre su voluntad de dotar a la cantante, hasta ahora sin hijos, de un hijo suyo para que pudiera hacerse cargo de sus gatos. 

A pesar que la relación de Musk y Trump no ha estado libre de fricciones desde el comienzo, en concreto a partir de que Trump decidiera retirar en el 2017 a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el cambio climático, no es menos cierto que el objetivo compartido de derribar al partido demócrata en el caso de Musk por claros intereses económicos los ha unido desde hace ya unos años. Por ello, y tras la adquisición de Twitter por Elon Musk en 2022, éste no tardó en readmitir a Donald Trump a la plataforma justificándose por una cuestión de libertad de expresión. 

Me pregunto qué más sorpresas les esperan a estos astronautas cuando regresen a tierra gracias al hombre que asesorará, en un conflicto claro de intereses, a un presidente que avala la insurrección y lleva a cuestas una infinita lista de delitos. Mi apuesta es que quizá esto les parece menos grave comparado con las sorpresas que este insólito candidato junto a Willy Wonka and the Tesla factory  nos están preparando.

Comentarios

1 Comentario

  1. JM

    Muy bueno Herminia! Me gusta leer tus post.. espero escribas sobre el debate.

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